diumenge, 18 de juliol de 2010

No hablar y expresar los sentimientos puede provocar cáncer

"Cuando algo duele tendemos a negar la realidad , postergamos el enfrentamiento con el hecho doloroso"



"La negación es una forma de resistencia que está relacionada con el pensamiento infantil: en la medida en que esconde la realidad, los niños suponen que pueden borrarla. 


"La primera forma de negación es de naturaleza cognoscitiva: la persona intenta olvidar lo que duele o no pensar en ello. 

La segunda es de naturaleza emotiva: se bloquea la expresión, ya sea por falta de recursos para manifestar las emociones o por temor de ser ahogados por ellas."

La negación puede adquirir la forma de hiperactividad, reemplazo, o  búsqueda de un culpable (uno mismo, otros, etc).

Puede expresarse como idealización de lo que no se tiene, abuso de sustancias (como drogas, alcohol o fármacos) o trastornos psicosomáticos."

"Luego de la negación sobreviene la fase de expresión del pesar y los sentimientos. Conviene dar voz a todas las emociones. Y en el caso de las culpas, distinguir las que tienen asidero de las que no, para así poder ir avanzando en el proceso de perdonar y perdonarnos a nosotros mismos."

"La pérdida" de algo actualiza el miedo al abandono que experimentamos cuando niños, esa angustia arcaica que a todos nos puede haber marcado de pequeños.
Posiblemente nos toque pasar por el terror y las lágrimas, el enojo y la culpa, la ansiedad y la falta de esperanza, antes de comenzar a vislumbrar el final del duelo."

Hay personas que cuando niegan el dolor, lo encapsulan de alguna manera (ya sea metiendose de lleno en el trabajo, o logrando no conectarse con el dolor)... ese dolor sigue latente dentro de uno, no es que se 'va'... sino solamente que queda 'silenciado' y muchas veces es el cuerpo el que se encarga de expresar lo que nosotros no podemos hacer en forma conciente... ya sea con una enfermedad o con sintomas de ella... como por ejemplo mareos, ataques de panico, dolores de cabeza, taquicardias, cáncer, etc...

dijous, 15 de juliol de 2010

Enseñanzas de Buda

Todos los estados encuentran su origen  en la mente. La mente es su fundamento y los crea. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le siguie como una sombra que jamás le abandona.
La mente es difícil de dominar, voluble y tendente a posarse allí donde le place. Es bueno controlar la mente. Una mente controlada conduce a la felicidad.
la mente es muy difícil de percibir, extremadamente sutil, y vuela tras sus fantasías. El sabio la controla. Una mente controlada es fuente de felicidad.



No deberíamos considerar los fallos de los demas, no de lo que los otros han hecho, sino nuestros propios actos cometidos u omitidos.I
Igual que una flor bella y de brillante color, así son de estériles las buenas palabras de quien no las pone en práctica.



A través del esfuerzo, la atención, la disciplina y el autocontrol, es como el hombre sabio hace de si mismo una isla que ninguna inundación puede anegar.


Aquel que controla firmemente sus sentidos, como el auriga sus caballos; aquel que esta purificado del orgullo y desprovisto de los apegos, a este hombre hasta los dioses lo envidian.





Mejor que mil versos de palabras inútiles, en uno con un simple y beneficiosa línea que al escucharla uno se serena.
Más grande que la conquista mil veces  mil hombres, es la conquista de uno mismo.



A nadie hables con aspereza; las palabras rencorosas hieren y te devolverán a ti golpe a golpe.
Según se aconseja a los demás, debe uno mismo actuar. Controlándose uno a sí mismo, puede guiar a los otros. Verdaderament es difícil controlarse a uno mismo.




Conquista al hombre airado mediante el amor; conquista al hombre de mala voluntad mediante la bondad; conquista al egoista mediante la generosidad; conquista al mentiroso mediante la verdad.